La Oficina Andaluza contra el Fraude y la Corrupción (OAAF) asistió los días 29 y 30 de octubre al Congreso de Innovación Pública NovaGob 2026, uno de los principales encuentros estatales sobre innovación en el sector público. La XIII edición, organizada por la Fundación NovaGob con la Diputación Foral de Gipuzkoa y Fomento San Sebastián, reunió en el Palacio de Congresos Kursaal a cerca de un millar de profesionales de las administraciones, la universidad y la empresa.
La delegación de la OAAF siguió especialmente los debates del eje dedicado a la confianza ciudadana como sello de buen gobierno, centrado en la transparencia, la participación, la integridad y la resiliencia institucional, así como las sesiones sobre inteligencia artificial y contratación pública, dos terrenos decisivos para la prevención del fraude. El objetivo era claro: escuchar, aprender y traer a Andalucía lo que ya funciona en otras administraciones.
La idea que más se repitió en San Sebastián es que la prevención eficaz empieza en la arquitectura de los sistemas y los datos, no en la revisión posterior de expedientes. Cuando las administraciones comparten datos fiables, se reducen los espacios opacos en los que prosperan las irregularidades; cuando se sabe quién accede a un dato, cuándo y para qué, esa trazabilidad se convierte en sí misma en un control preventivo; y las alertas tempranas sobre datos bien gobernados permiten actuar antes de que el riesgo se materialice.
Inteligencia artificial: oportunidades y nuevos riesgos
La aplicación de la inteligencia artificial a la contratación pública y a las subvenciones fue uno de los grandes debates del encuentro, y uno de los más relevantes para una autoridad antifraude. La pregunta de fondo fue dónde termina la automatización y dónde empieza la responsabilidad. Los participantes coincidieron en que la última firma debe seguir siendo humana, en que la IA ha de gobernarse con un marco ético e institucional antes de implantarse y en que cada resultado debe ser explicable y verificable.
Para la OAAF, la conclusión es doble. La inteligencia artificial ofrece herramientas valiosas para detectar patrones anómalos en contratos y ayudas, y bien diseñada puede hacer la gestión pública más ágil, justa y transparente. A la vez, introduce nuevos riesgos, como los sesgos, la opacidad o la dilución de responsabilidades, que habrá que incorporar a los mapas de riesgo de las entidades públicas.
Del aprendizaje a la acción
La OAAF trasladará lo aprendido en NovaGob 2026 a su trabajo de prevención y a su relación con las entidades públicas andaluzas. Estas conclusiones alimentarán el análisis de riesgos en contratación pública y subvenciones, incluidos los asociados al uso de la inteligencia artificial, sus recomendaciones sobre gobernanza y trazabilidad de los datos públicos y la reflexión interna sobre el uso responsable de estas herramientas en la propia Oficina.
El encuentro permitió también estrechar contactos con otras administraciones que ya aplican estas soluciones. Con su participación en NovaGob 2026, que se suma a su presencia en redes y foros nacionales e internacionales de integridad, la Oficina Andaluza Antifraude refuerza su compromiso con una administración más abierta, eficaz y digna de la confianza de la ciudadanía.