La OAAF se suma en Montenegro al compromiso europeo por la independencia de las autoridades anticorrupción con la Declaración de Budva

La Asamblea General de la red EPAC/EACN, de la que forma parte la Oficina Andaluza Antifraude, reafirma la cooperación práctica, el intercambio seguro de información y el uso responsable de las nuevas tecnologías para proteger la integridad pública y los fondos europeos

La Oficina Andaluza contra el Fraude y la Corrupción (OAAF) se ha sumado a la Declaración de Budva, adoptada por la Asamblea General de la red European Partners against Corruption / European contact-point network against corruption (EPAC/EACN) en el marco de su 25.ª Conferencia Profesional Anual, celebrada del 5 al 7 de octubre en Budva (Montenegro). El texto reafirma el compromiso de las autoridades anticorrupción y de integridad europeas con la protección de la integridad pública y de los intereses financieros de la Unión Europea, la independencia institucional, el intercambio seguro de información y la cooperación práctica entre organismos.

La Declaración recoge además los principales retos abordados durante la conferencia, entre ellos la creciente relación entre corrupción y delincuencia organizada, los riesgos que afectan a los fondos públicos y la necesidad de utilizar de forma responsable las nuevas tecnologías. La Asamblea, de la que la OAAF forma parte como miembro de la red, aprobó también la admisión de nuevos miembros y analizó el informe de actividad y las prioridades de EPAC/EACN.

En representación de la Oficina ha asistido Begoña Gómez Jiménez, que ha participado en las sesiones plenarias y en los talleres temáticos de un encuentro organizado por la Agencia para la Prevención de la Corrupción de Montenegro y la Secretaría de la red bajo el lema «Protección de la integridad pública y de los intereses financieros de la Unión Europea: cooperación práctica frente a la corrupción, el fraude y las conductas indebidas».

Instituciones independientes y cooperación práctica

La conferencia ha reunido a representantes de autoridades anticorrupción, órganos de supervisión policial e instituciones europeas e internacionales como GRECO (Consejo de Europa), la OCDE, la Comisión Europea, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, la Fiscalía Europea, Eurojust y Europol. Desde la sesión de apertura, con la intervención de los ministros del Interior y de Justicia de Montenegro y del presidente de EPAC/EACN, Linas Pernavas, el mensaje compartido fue que la protección de la integridad pública exige instituciones independientes, profesionales capacitados y cauces prácticos de colaboración que no se queden en declaraciones generales.

En esa línea, los participantes coincidieron en que las normas por sí solas no garantizan resultados: son necesarios recursos, independencia, aplicación efectiva y evaluación. También se insistió en conectar la investigación con la prevención, de modo que los resultados de las actuaciones se traduzcan en análisis de riesgos, mejora de procedimientos y formación, con experiencias presentadas por Lituania, Letonia, Francia, Serbia, Rumanía y Montenegro.

Tecnología y protección de las personas informantes

El uso responsable de la tecnología, uno de los ejes de la Declaración, centró varias sesiones. La Autoridad de Integridad de Hungría mostró herramientas de análisis de datos e inteligencia artificial aplicadas al trabajo de las instituciones de integridad, siempre bajo supervisión humana y con infraestructura propia para garantizar la protección de la información. La OAAF mantuvo contactos con sus responsables para explorar futuros intercambios de experiencias. Los premios EPAC/EACN, entregados durante la conferencia, recayeron precisamente en una herramienta de inteligencia artificial para el análisis documental presentada por Polonia.

La sesión dedicada a los canales de denuncia, con la participación de autoridades de Montenegro, Portugal, Países Bajos y la Oficina Antifraude de Cataluña, abordó cómo orientar correctamente las comunicaciones de la ciudadanía, protegerla desde el primer contacto y aprovechar la información recibida para prevenir nuevos riesgos.

En la clausura se subrayó que la integridad y el Estado de Derecho no son formulaciones teóricas, sino principios que deben defenderse mediante actuaciones concretas. Con su adhesión a la Declaración de Budva y su participación activa en la red, la Oficina Andaluza Antifraude refuerza su cooperación con sus homólogas europeas y su compromiso con una protección más eficaz de la integridad pública y de los fondos públicos en Andalucía.